REDAJIC en el 17° Festival Agroecológico.



¡Y NOS FUIMOS PARA PALMITAS A CELEBRAR EL 17° FESTIVAL AGROECOLÓGICO!

Donde el tema central fue la organización campesina y las diferentes organizaciones dentro de ella, como la organización de mujeres campesinas, la escuela de agroecología, entre otras.



Fue un día ideal para participar y movilizarnos con la comunidad de la vereda la Aldea del corregimiento de Palmitas y otras organizaciones.




Compartimos con la comunidad en torno a la permanencia y dignificación de la vida campesina


Las niñas y los niños así como las y los jóvenes permitieron el intercambio de experiencias mediante el juego. 





Bailamos, festejamos los derechos de las y los campesinos reflejados en el distrito rural campesino próximo a implementar en Medellín. 


También como REDAJIC nos manifestamos frente a la realidad de las y los jóvenes en el campo
( http://redajic.blogspot.com.co/2017/05/manifiesto-redajic-por-la-permanencia.html ) 


El encuentro que propicio el festival agroecológico visibilizó el tejido social que como sociedad hemos construido. 

Más fotografías del encuentro en:

https://www.facebook.com/media/set/?set=oa.1380400282016438&type=3
https://www.facebook.com/media/set/?set=oa.1379000118823121&type=3





Salida de Campo vereda Filo Verde del municipio de Barbosa



El 08 de Abril del 2017 realizamos un intercambio de experiencias y saberes con la comunidad  de la vereda Filo Verde del municipio de Barbosa, alrededor del manejo de residuos, del agua como derecho humano fundamental y el consumo responsable. 😜





identificamos comportamientos particulares y comunitarios por medio de la construcción de una red que respondía a la generación de residuos sólidos y actitudes consumistas, invitando a cavilar sobre cómo las acciones individuales se ligan entre sí convirtiéndose en  impactos colectivos.💙






 Conocimos el trabajo e historia del acueducto comunitario, además de sus fortalezas y retos en el contexto de la privatización del agua.






Finalmente entre todos y todas construimos las propuesta de acción directa  desarrollada en el marco del 17° Festival Agroecológico el 29 de Abril del 2017


  

ACCIÓN DIRECTA: MANIFIESTO REDAJIC POR LA PERMANENCIA DE LAS Y LOS JÓVENES EN LOS TERRITORIOS RURALES - CAMPESINOS

POR LA PERMANENCIA DE LAS Y LOS JÓVENES EN LOS TERRITORIOS RURALES - CAMPESINOS






Desde hace más de 10 años las y los jóvenes de la  Red Ambiental y Cultural Juvenil Intercorregimental- REDAJIC, nos hemos pensado, cuestionado, estudiado, vivenciado los diferentes asuntos que conciernen a  la juventud en sus territorios, de los cuales podemos destacar el medio ambiente, la agroecología, el agua como derecho humano y la permanencia de la juventud en el territorio rural- campesino.
La agricultura, principal fuente económica de Colombia ha tenido un notorio cambio en las últimas décadas, se ha industrializado y ha remplazado personas por máquinas, abonos naturales por abonos tóxicos y se le apuesta más a la mega-minería y otros megaproyectos en lugar de hacerlo al mejoramiento y dignificación del campo, la vida y economía campesina.

La agroecología es una alternativa política que busca disminuir y con el tiempo eliminar los impactos negativos que ha desarrollado la agricultura convencional y generar así una vida digna a las  familias campesinas. Continúan existiendo problemáticas que afectan al territorio rural campesino y a sus habitantes,  para la REDAJIC la falta de relevo intergeneracional es una de las más visibles, dado que las y los jóvenes ya no desean o no se les permite permanecer en la ruralidad trabajando la tierra, viajan a las ciudades buscando educación o mejores ingresos económicos, dejando así a las personas de la tercera edad, padres, madres, abuelos, abuelas con el trabajo de labrar la tierra y se pierde la garantía de permanencia de los/as jóvenes en sus territorios por esa imposibilidad de realizar actividades económicas, culturales y sociales que motiven su interés en la vida y economía campesina.

Por lo cual como REDAJIC promovemos el empoderamiento político de las comunidades para la exigencia de garantías y condiciones justas por parte del Estado para la permanencia de las y los jóvenes en los territorios rurales- campesinos en condiciones dignas y permitir así que haya nuevas generaciones campesinas empoderadas de sus territorios, sintiendo amor al campo, reivindicando la identidad campesina y construyendo tejido social y ambiental.


Condiciones y garantías para que las y los jóvenes  permanezcan en los territorios rurales- campesinos:


1.    Garantías estatales para el comercio justo de los productos.

2.    No a la criminalización de la tenencia, conservación e intercambio de las semillas nativas.

3.    Dignificación del trabajo campesino, que tengan un salario justo con prestaciones sociales y que en los planes de desarrollo se reconozcan garantías económicas (subsidios) para la producción.

4.    Educación contextualizada que permita deconstruir imaginarios colectivos donde se menosprecia a los campesinos y al campo.

5.    Que a los campesinos se le reduzcan los impuestos y se les reconozca retribuciones económicas por la protección de los bienes comunes.

6.    Formalización y titularización de la tierra.

7.    Educación sobre agroecología y medios alternativos de producción.

8.    Condiciones específicas para las mujeres jóvenes campesinas (educación en derechos de las mujeres).

9.    Planes estatales para fomentar la agroecología (educativos, formativos, producción auto-sostenible, optimización de los productos, tecnologías apropiadas).

10.  Formación en herramientas jurídicas y normativas a jóvenes campesinos/as que posibiliten reconocer sus derechos.

11. Derecho al ocio, expresiones y esparcimiento cultural

¿Por qué las y los jóvenes deben permanecer en el campo?


·         Porque son los que garantizan que se pueda preservar la soberanía alimentaria.

·         Resignificación de la identidad campesina.

·         Reconocer en el que hacer campesino un accionar político que transforma y resiste.

Con jóvenes en el campo se garantiza la vida y economía campesina, relevo generacional,  oportunidades de trabajo digno, conservación de la biodiversidad, desarrollo de tecnologías en pro de la producción agroecológica, transformación social, soberanía alimentaria, reconocimiento de los campesinos y campesinas como base social que construyen redes de participación y movilización.

Medellín- Colombia, corregimiento San Sebastián de Palmitas

29 de Abril de 2017

video


Diálogo entre el tigrillo vagabundo y la dulce viejecita

Corregimiento San Sebastián de Palmitas


No muy lejos de aquí, donde se abunda en formas verdes y mágicas de la tierra, donde se respira la tranquilidad no conocida, se perciben carismas sinceros, que te tienden la mano, pese a ser un vagabundo como él, pues si, un tigrillo vagabundo él, un tigrillo que  recorre las montañas y que navega  las quebradas entre ellas, que va por  el mundo solo, en busca de un sitio donde el pensamiento despierte y pueda ser libre y no sólo se halle vagabundo entre nosotros, donde los sueños doten el día a día, donde las sonrisas te brinquen sin pedirlas, donde el agua y su danza constante que de las cordilleras riegas todo tu cuerpo territorial, en la cima de San Cristóbal, y a su vez, en la cima más alta de Medellín, se encontraba el tigrillo que si rumbo, se dejaba llevar por la brújula del viento, y trazaba caminos aclarados por el sol, se hallaba allí, aún viendo un pronunciado atardecer, como se ocultaba poco a poco entre una esquina muy verde y muy alta, por allá en San Sebastián de Palmitas, siguiendo a su instinto viajero, y un olor muy dulce a panela, se sumerge en el camino tranquilo del Virrey,  atendiendo a los sonidos suaves del río, se dirige allí donde una chimenea pronuncia con su humo, una buena actividad encarnada por una viejecita que sopla y sopla para el fuego avivar.

Ella, una tierna y dulce viejecita, que con cabellera larga y como de plata, no sé si por el fuego o por el sol algo colorada pero también dorada más vital que la propia agua, se encontraba en la molienda de su morada, con fuertes brazos ella rema y bate en lo que de la tierra nace el más dulce alimento que conocemos como caña, ella, campesina, luchadora, a quien el trabajo y la tradición la hizo madurar a muy joven edad, que día a día muy temprano se levanta, al agua helada gustosa va después de mucho madrugar, luego los tragos ella se da, una aguita de manzanilla, cidrón o albahaca. Más adelante con su falda de flores, va hasta el gallinero a alimentar a los pollos y a recoger los huevos para truequear, luego pasa donde las vacas a ordeñarlas, y donde los cerdos a alimentarlos, observando desde muy alto a sus caballos galopar, al fondo apreciando cultivos de café, de caña y un gran maizal. Con machete en mano y canasta al hombro, antes de que el sol comience a quemar, ella se prepara para cosechar.

El tigrillo no duda en acercarse y en recurrir a descubrir una nueva historia tejida por otras más, se posa firme y agraciadamente y comienza a dialogar.
-¿Y tú a qué vienes por acá, de dónde vienes?, responde él, al curioso saludo interrogante: me encontraba recorriendo las calles duras, donde evidentemente ya la modernidad ha llegado, pero lo curioso fuera de toda esa masa gris organizada, me hallaba en su centro, observando que el cuerpo no solo era el cemento donde me encontraba, si no también veía  los mágicos cerros, y fuentes de poder de este territorio. Me orienté por el sol, y esperé a que se ocultase,  y seguí su último rayo, y decidí dirigirme a aquel rincón donde se ocultó, San Sebastián de Palmitas, mi último lugar en la lista del camino Aburrá. Pero antes de eso, en mi travesía por el Valle de Aburrá, conocí recorriendo:
A San Cristóbal, conocida como la culata, camino de arrieros y mulas, lugar de tránsito, conector entre el occidente y el centro administrativo, posee el lugar más alto de Medellín, el cerro del padre Amaya, que junto a la Serranía de las Baldías son semi-páramo, la quebrada la Iguaná, las flores se mecen en la cuna de Santa Elena, pero se germinan en la despensa de San Cristóbal.

Corregimiento San Sebastián de Palmitas


A San Antonio de Prado, el más poblado de todos, el que más veloz vence cemento sobre el pasto verde, el que más se acerca en alcanzar el cielo pero con bloques de concreto, pero que aún conserva en lo más alto de sus montañas, el Alto de Manzanillo, El Silencio y El Romeral.

Santa Elena, al oriente donde los primeros rayos del sol llegan cada día, rica en minas de sales subterráneas entre las montañas, una cultura floricultura muy propia, y un legado indígena que aún sigue vigente en la memoria del territorio.

A Altavista, que bien oculta se encuentra, entre senderos pronunciados entre verdes y cafés  se aprecian corredores de lodo, conformando ladrilleras para moldear material prima o arte también.

Y ya me encuentro aquí en San Sebastián de Palmitas, el más escondido de todos, entre las alturas, entre la densa niebla y entre el fresco y tranquilo ambiente, desde aquí observo el teleférico, ¿comunica veredas?

De mi recorrido por los corregimientos me he dado cuenta que aunque recónditos son muy auténticos, son los que custodian la urbe, son los que circundan el centro, entre caminos de herraduras y caminos y senderos ancestrales ecológicos se conectan entre sí, con miradores para dar vista a cada extremo de la ciudad, el alto de boquerón, los cerros, las carreteras entre montañas; los corregimientos y la urbe son un sistema, los corregimientos y la urbe son y conforman ciudad.

¿Y tú qué me puedes contar?

Comunica a tres veredas. El teleférico. Me llamo Miguela, nací en Santa Elena y mire a donde vine a parar, ella recuerda que de entre 7 hermanos, ella fue la más a cercana a su hogar quedar. Ella como todas, a temprana a edad la vinieron a casar, y con el paso de los años de su “esposo se llego a enamorar”, y pues de mi eso sólo te voy a contar. ¿Y qué más te pasó en tu travesía por la ciudad?

Pues no todo fue bello, hay historias que sucedieron tristes y que me contaron allá: -una de ellas, me la contaron un par de esposos del centro de la ciudad: resulta que en un pueblo cualquiera, de una zona cualquiera, una familia de campesinos, fueron desterrados de su tierra. Una noche, en que la luna brillaba con pudor, unos hombres armados irrumpieron la tranquilidad del hogar para anunciarles a Pedro, Lola y su hijita Martina, que su tierra ya no les pertenecía. Razones valederas no hubo, argumentos verídicos tampoco, respuestas verosímiles menos: sólo decían que a partir de ese momento, su tierra ya no era su tierra; a partir de ese momento, su tierra, sería una tierra ajena, desconocida.

Con algo más y algo menos que sus vidas, huyeron por caminos baldíos de aquella tierra que araron con pasión, de la finca que construyeron con esfuerzo, de los animales sus amigos, de la naturaleza su aliada. Lágrimas se derramaban por sus ojos, sus pies corrían para que los criminales no los alcanzaran; Pedro cargaba a la niña y Lola, a la única maleta con ropa que pudo rescatar del motín. No sabían a dónde llegarían sus pasos, cuál sería su destino en una tierra estéril para sus existencias. Después de mucho caminar, de las llagas formadas en sus pies por el afán de salvarse, arribaron a la ciudad, un colosal lote de cemento que abría sus fauces para comérselos de un solo bocado.

Estaban abrumados, no sabían qué camino correr, hacía dónde ir, con quién hablar. En su tierra, sólo había paz y tranquilidad, en esta nueva, sólo había ruido y hostilidad. Lola descargó la maleta en el asfalto, Pedro se fue a buscar ayuda dejando a Martina junto con ella. Al cabo de media hora, regresó con una idea desastrosa para el orgullo y quizás, efectiva para su capital. Tardó mucho en convencer a su esposa, más de la media hora que tardó en concebir su idea, pero lo logró; sabía que iba a lograrlo. Entonces, ese mismo día, su orgullo y dignidad, comenzó a perderse.

De campesinos a mendigos. La gente, se compadecía y no era para menos, la escena era conmovedora. Había unos cuantos escépticos que se negaban a colaborar con la causa abduciendo motivos racionales y tal vez, justos. Pero la gran mayoría, lograba conmoverse. La familia pronto, comenzó a acumular dinero, sus gastos eran pocos pues dormían en las calles del centro, debajo del río o en cualquier lugar que resultase medio cómodo. Su ruta de “trabajo” comenzó a extenderse: pasaron del Parque Berrío a las calles de San Antonio, de ahí a Prado Centro, luego a Alpujarra donde pocos se negaban a dar su aporte, posteriormente a Exposiciones abordando a transeúntes desprevenidos, tampoco El Poblado se salvó y algunos cuantos participaron del festín, mucho menos dejaron de ir a la estación Hospital donde todos están enfermos de todo menos de falta de plata, así mismo no dejaron de ir a Universidad, allí los conocí, donde algún estudiante crédulo arrojó unos cuantas monedas a su alcancía callejera llena de valor. Y así como pasaron de lugar en lugar, pasaron también los años y con ellos los problemas: la policía, la comunidad que empezaba a rechazarlos fuertemente, la competencia con los nuevos desplazados que llegaban a la ciudad en una cantidad que aumentaba año tras año. En todo caso, el negocio, estaba dejando de ser tan rentable como antes.



La viejecita mientras el relato impredecible del tigrillo se sirvió para los dos una aguapanela recién hecha y muy caliente, e invitó aquel visitante a su cálido hogar a  descansar, se posó sobre un tapete al lado de la chimenea y observó el sol apoderarse poco a poco del sitio con su brillo de medio día, y comenzó a observar un albúm de mil fotos, donde no faltaba en ninguna la dulce viejecita, ahora la que tendría que relatar algunas historias sería ella, por lo que no dudo entonces en emplear al tigrillo en la molienda para muchas aguapanelas poder preparar. 


Escrito por: Juan Gabriel Restrepo, Sociólogo de la Universidad de Antioquia, miembro y promotor de la REDAJIC.  

Experiencias Juveniles de transformación del territorio desde el ambientalismo, el pacifismo y el feminismo[1]


Para hacer frente a la necesidad de proteger nuestros territorios y nuestras vidas mujeres y hombres jóvenes de Medellín,  Colombia  nos articulamos en un proceso de formación- acción en tres ámbitos temáticos: ambientalismo, feminismo y pacifismo, que consideramos como ejes transversales del hacer político, social, ambientalista  y cultural  de nuestra  vida cotidiana. Este proceso se está llevando a cabo gracias a la cooperación solidaria de DIAS: Desenvolupament, Inclusió i Acció Social (Desarrollo, Inclusión y Acción Social) Organización sin fines de lucro en el Ayuntamiento de Esplugas de Llobregat de Cataluña y la Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila.

Las personas convocadas a este proceso somos mujeres y hombres jóvenes entre los 12 y 28  años de edad, de distintos municipios del Valle de Aburrá y el Oriente Antioqueño, con diversas identidades y manifestaciones, pertenecientes a organizaciones sociales, grupos juveniles, colectivos ambientalistas que nos organizamos en torno a varias problemáticas que se presentan en nuestros territorios.

Consideramos que lo personal es político y por tal razón el proceso de formación – acción que desplegamos busca hacer un reconocimiento de nuestros cuerpos como el primer territorio, el cual tiene   memoria propia y es  el vínculo directo entre lo subjetivo, lo sociocultural y lo ambiental, aspectos que generalmente son vulnerados en nuestro país.
Indagar por los conocimientos previos que tenemos las y  los jóvenes sobre estos tres ámbitos: ambientalismo, feminismo y pacifismo, es muy importante pues nos permite reconocer de qué manera entendemos y nos  relacionamos con nuestro territorio, con la naturaleza, la  familia, las amigos/as y  la sociedad en general.

¿Cómo comprendemos el ambientalismo desde nuestra mirada juvenil?


El ambientalismo lo entendemos como una consciencia tanto individual como colectiva, como una postura ética y de acción en nuestra relación con el entorno natural y social, como una lucha por el bienestar común, social, natural, cultural y económico. Es una postura política que pretende cuestionar el modelo de desarrollo económico y actuar en torno al cuidado y preservación de la naturaleza desde una relación armónica basada en estilos de vida sustentables.

Algunos lo asocian con el cuidado de la fauna y flora que se encuentra en el mundo, otros con el cuidado de todo lo que nos da la vida, entre ellos el medio ambiente y sus ecosistemas y otros lo asocian con reciclar, con no contaminar el agua y cuidar la biodiversidad.  Para la red el ambientalismo es una visión ecológica, una perspectiva política y una postura ética.  Es una visión compleja de la relación sociedad naturaleza cultura. 







“El ambientalismo es hacerse consciente del medio externo que nos rodea (naturaleza), apreciarlo, cuidarlo”





“Consciencia sobre el ambiente en general y las interacciones del ser humano con la naturaleza”

“Es trabajar para mejorar el medio ambiente y disminuir el daño que hace nuestra sociedad al entorno en el que habitamos”

Sin embargo, debemos tener en cuenta que el ambientalismo va más allá, dado que también es un movimiento social que promueve la defensa del ambiente, reconoce a los seres humanos como parte de la naturaleza y como responsables directos de la crisis ambiental que vive el planeta a partir de las prácticas socioculturales, económicas, políticas y  tecnológicas dadas por el modelo de desarrollo económico hegemónico impuesto en el mundo y por ende, por los modos de producción  y consumo que tenemos en la actualidad.

El ambientalismo propone un cambio en la forma de ver y relacionarnos con el mundo, hace una crítica al ritmo y estilo de vida de las sociedades y del modelo económico imperante, se opone a la forma de apropiación privada de los bienes naturales y hace evidente el deterioro ambiental realizado por el ser humano y los límites de nuestro planeta.

Teniendo en cuenta esta visión del ambientalismo que no se reduce a proteger lo natural, sino que pretende transformar los imaginarios y las prácticas culturales y sociales que tenemos hoy en día, nos propusimos identificar los principales problemas ambientales que se viven en Colombia para generar conciencia y construir acciones de denuncia y sensibilización:

·                Minería
·                Polución
·                Privatización del agua
·                Hidroeléctricas
·                Ganadería extensiva
·                Falta de educación ambiental
·                Fracking(Fractura Hidráulica)
·                Tala indiscriminada de árboles
·                Sistema económico neoliberal
·               Corta vida útil de los rellenos sanitarios  por el inadecuado tratamiento de residuos
·                Transgénicos y monocultivos (infertilidad, contaminación, salud)
·                La firma del TLC (Tratado de Libre Comercio)con Estados Unidos y otros países
·                Acelerados proceso de urbanización
·                Megaproyectos

Consideramos que los principales responsables de esta situación son el Estado colombiano y sus gobernantes que fácilmente se corrompen, los intereses desmedidos de las multinacionales y en general la indiferencia de todos los seres humanos que no cuestionamos el modo irracional de vivir en nuestro país. Todos estos problemas ambientales generan violencia, prostitución (en especial asociada a la minería) desplazamiento forzado, pobreza, desarraigo y en general una desconexión con la naturaleza.


¿Cómo perciben las y los jóvenes el feminismo?


Lo entendemos como un movimiento sociopolítico para la acción, participación y exigencia de la igualdad de los derechos entre hombres y mujeres. Es el empoderamiento de las mujeres, es la decisión y control sobre su cuerpo, es la  reivindicación de derechos y lucha contra el patriarcado y la heteronormatividad.

Para algunos jóvenes esta palabra genera temores, puesto que se piensa que el feminismo es lo contrario del machismo, de hecho algunas personas lo llaman Feminazi. Se reconoce que existe un tabú y desvalorización de lo femenino y muchas de las jóvenes lo han vivido en su vida personal.





“El feminismo es la lucha por la igualdad de derechos entre la mujeres y los hombres. Me acerco al feminismo cuando tengo libertad sobre mi cuerpo, sobre mis decisiones de no tener hijos y cuando me resisto a replicar lo que la sociedad y la iglesia nos han hecho creer que debemos ser y hacer las mujeres”

“El feminismo es un movimiento político que lucha por la equidad de género, especialmente reivindicar los derechos de la mujer tan vulnerados en una sociedad patriarcal y heteronormada. Una persona feminista es quien busca la igualdad entre mujeres y hombres”

El feminismo como movimiento social y político, pretende cambiar la cultura y las relaciones de poder entre hombres y mujeres. Es un llamado a la justicia, a generar conciencia en las mujeres y hombres de diferentes clases sociales, etnias, doctrinas religiosas e ideologías políticas sobre su ser y hacer en el mundo.

Teniendo en cuenta este movimiento, reconocemos una serie de problemáticas y violencias que directamente afectan la vida y los cuerpos de mujeres y hombres en nuestro país:

·                Los hombres no lloran, no se maquillan, pueden ser infieles y las mujeres no.
·                Entre hombres no se pueden abrazar.
·                Las lesbianas son “marimachos”
·                La mujer es el sexo débil
·                En la violencia intrafamiliar la mujer no denuncia por vergüenza  o culpa
·                Dictadura del cuerpo perfecto (estereotipos)
·                Si la violan es culpa de ella por cómo se viste.
·                La mujer pertenece a la casa no a la calle
·                Mujer = a madre
·                El hombre debe tener genitales grandes
·                Discriminación por tener orientación sexual diversa
·             Reclutamiento forzado de hombres por el ejército o grupo ilegales (servicio militar obligatorio).
·                Los hombres no usan ciertos colores en sus ropas
·                Salario desigual entre hombres y mujeres teniendo el mismo cargo
·                Estigmatización de las profesiones según los roles de género
·                “Los hombres en la cocina huelen a mierda de gallina”
·                Se han incrementado los feminicidios en Colombia
·                Explotación y violencia sexual indiscriminada
·                Violencia intrafamiliar
·                Dependencia económica y emocional de las mujeres con su pareja

Surgieron preguntas en torno a conceptos y palabras como heteronormatividad, cosificación, patriarcado, feminazis, transfobia, naturalización y estigma, en los cuales debemosprofundizar para entender el trasfondo estructural de violencias y discriminación que se vive en el mundo, y en particular en Colombia.

¿Qué entendemos por pacifismo desde nuestra perspectiva juvenil?


El pacifismo es aceptación, convivencia y solidaridad, es tener paz, no ejercer violencia, es tener paciencia con los demás, es todo tipo de organización y acto en contra de la violencia. Es el respeto por la palabra y la acción del otro, es la resolución democrática de conflictos, es comprensión y equilibrio, es buscar alternativas y estrategias de transformación de los conflictos cotidianos y la violencia que hoy se vive.




“El pacifismo es la solución de conflictos por medios no violentos.  Movimiento promotor de la paz. Ideología pacifista no violenta”

“Es solucionar problemas en mi territorio, no violencia, respeto por el otro”

Para complementar esta definición, se puede decir que “el pacifismo es una posición política que rechaza la guerra para resolver los conflictos. Es un movimiento que busca favorecer y estimular todas las condiciones para que la paz sea un estado permanente en las relaciones humanas, tanto entre personas como entre naciones, Estados y pueblos” (López, 2004: 829-843).

De acuerdo a esta concepción de lo que es el pacifismo, identificamos los principales conflictos y violencias que se dan en nuestro territorio:

                Vulneración de derechos fundamentales
                Intolerancia
                Abuso sexual
                Falta de articulación y construcción desde las diferencias
                Desposesión de tierras por el Estado y los grupos armados
                Inseguridad
                Criminalidad vs informalidad
                Jóvenes vs ilegalidad
                Enfrentamientos armados entre bandas criminales y fuerza pública
       Explotación y despojo por parte de las multinacionales con apoyo de  grupos armados ilegales
                Mala planeación del territorio para los usos del suelo lo que genera conflictos
     Asesinato y desaparición de líderes sociales, ambientalistas y activistas del movimiento LGTBI 
                Batidas ilegales para reclutar jóvenes para prestar el servicio militar
                El narcotráfico
                Control social por parte de los grupos paramilitares

Si bien reconocemos lo preocupante de nuestra realidad, creemos en la paz como una alternativa para transitar hacía una forma de relacionarnos con respeto, equidad y armonía, pero cuestionamos el tipo de paz que se nos quiere imponer, donde se transforma la confrontación armada y se es indiferente a la desigualdad social y la crisis ambiental que van en aumento.

Como reflexión final invitamos a cuestionarnos sobre la interrelación de estos ámbitos: ambientalismo, feminismo y pacifismo: ¿Qué tienen en común? ¿De qué manera aportan a la construcción de un mundo justo y digno para todas las especies que lo habitamos?¿Qué acciones podemos desarrollar desde nuestras realidades?






[1] Este artículo se realizó con la información obtenida en el primer encuentro del proceso de formación llamado: Experiencias Juveniles de transformación del territorio desde el ambientalismo, el  pacifismo y el feminismo, realizado el 11 de marzo de 2017 en la sede de la Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila, en Medellín- Colombia.